domingo, 30 de septiembre de 2007

Tomado del aire

Hay días como una multitud de niños festivos

Cuando los versos no me dan tregua

Y aparecen, se atropellan

Cantan gritan desgarran se apoderan

Todo arde a poesía

El mundo sabe a palabras tomadas del aire

Y nace una mujer

Tan hermosa como el azul danzando en los gritos de las águilas

De alegría tan preciosa como agua viva bajando a saltos de montaña

Su caricia, un nido de sol en la piel

Esa piel tan luminosa como el primer amanecer

de un hombre dejado en libertad.

Deslumbrante espada de piel bruñida de miel y plata

Soñada, tan soñada

Infinita mirada marina

Extrema, vital, poderosa y frágil

Inquietante nido solo imaginado

Turbadora presencia tibia.

Con un temor nunca vivido

Ni en la casa de las bestias

Ni con aquel revólver en mi sien

Te contemplo tan distante tan imposible

Más aterrado aún, descubro que te vas

Te vas

Te vas

Dejas una leve memoria de ti

Me bautizo con la sustancia espesa del olvido

Me diluyo en soledades esenciales

Y el mundo

Bruscamente

Queda en silencio

Apagado

Vacío

Mudo

Nulo

Ido

Ido

Ido

Yo la que te quiere

Qué buena forma de decir amor...

" Yo soy tu indómita gacela,
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho.
Yo soy el viento desatado en la montaña
y el fulgor concentrado del fuego del ocote.
Yo caliento tus noches,
encendiendo volcanes en mis manos,
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo,
riendo la risa inmutable de los años.
Yo soy el inexplorado camino,
la claridad que rompe la tiniebla.
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía
y te recorro entero,
sendero tras sendero,
descalzando mi amor,
desnudando mi miedo.
Yo soy un nombre que canta y te enamora
desde el otro lado de la luna,
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.
Yo soy algo que crece,
algo que ríe y llora.
Yo,
la que te quiere.

Gioconda Belli

jueves, 27 de septiembre de 2007

¿Qué opinan de este texto?

Los campos de España

Desde la ventanilla del boeing
los olivos parecen
diminutos chascones caminando
en silencio hacia una peluquería
antigua, muy antigua
como la noción de los campos de España
que guardo casi al final de mi alma.

(Escrito originalmente en 2000. Reescrito hace unos minutos)

martes, 25 de septiembre de 2007

Debí pedir autorización para extraer este bellobélico párrafo de un texto -¿un arte poética- de Carmén Parés porque me deslumbra una vez más con su costumbre de infringirse acusaciones que parecieran pretender dejarla mal parada y la deja, al final,. heroína y a salvo. Leo por estos Las Memorias del Subsuelo de F. Dostoievski, y ella cae con esto en mi destino lector con su confesión de borde. Entonces pienso que hay clásicos. Y éstas breves líneas lo son. ¡Grande, amiga!

"Pero ¿quién soy yo? Una que escribe fuera de las reglas lógicas del mero soporte del lenguaje. Junto una palabra con otra, una idea con otra, aunque se odien, se desprecien o anulen, meto hilo sintáctico, preparo una torta gramatical y ahí arrojo yuxtaposiciones con jurisprudencias e imprudencias, cómo no va a estar permitido ¡si hay tanto!, mi dedal es la metáfora, donde choca el dolor de la aguja, y cuando logra éste traspasar quedo con semiótica y coloco todas las sillas patas arriba para barrer el vocabulario y hacer transformaciones y cirugías (como la otra Carmen Gloria). La ortografía es el guardia del supermercado, válido y guarecido de criminales que quieran eliminar la H, aunque estén en su derecho capricho".

Carmen Parés

lunes, 24 de septiembre de 2007



Salgo con cara de ebria en la cocina de nuestra casa con mi amiga Karen que ya vertió sus letras en nuestro blog. Es lo que hay.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Hola

Este es un texto de una nueva integrante: Luz Bebé.
Le damos la bienvenida.

...y Dios, cansado de tanto crear, se fue a la playa a refocilar con sus ángeles. Tendido sobre la arena suave y blanca, los mi-raba juguetear con las olas y era bello lo que sus ojos veían. Pensó en la bondad de lo que había creado. Pero, tenían que regresar a los cielos. Sintió una extraña inquietud. Había creado los cielos y la tierra, los mares, los ríos y los lagos, los llanos y las montañas, los árboles y sus semillas, el día y la noche, los animales, los peces, los pájaros...Sentía un vacío: ¿Quién guardaría su palabra sobre la tierra...? ¿Quién mantendría viva su presencia sobre los seres y las cosas por él creadas?...Se acercó a los ángeles y les comunicó sus temores. Todos estuvieron de acuerdo..
- “Padre,-dijo uno- “tienes que crear al Ser más bello que imaginar puedas...”
-“ Un Ser a tu imagen y semejanza...”- dijo otro. Y así siguieron, atropellándose para dar su opinión: “...si porque tú eres bello y perfecto...” “...un Ser que piense...” “...un Ser que sienta...“ “...un Ser que te represente...” “...un Ser que tenga la suavidad de la arena y la fuerza del mar...” “...y la luminosidad del día y el misterio de la noche...” “...y que entienda el canto de los pájaros...” “...un Ser diáfano como el agua y profundo como el abismo...”Dios asentía a todas las sugerencias e invitó a sus ángeles a tomar parte en esta creación divina. Se afanaron sobre la arena húmeda, moldeando con sus manos de artesanos la forma perfecta. El Sol fijó en el cielo este momento precioso. Quiso participar en este quehacer dejando caer un rayo como ofrenda, agregando calor y luz al cuerpo inanimado. La Luna, curiosa, asomó su somnolencia por detrás de las montaña y un rayo de plata llevó el misterio de la noche a la masa de arena. Por fin los artesanos quedaron satisfechos con la obra creada mirándola extasiados. Permanecieron en silencio...El crepúsculo arreciaba alargando las sombras de las figuras sentadas semejando estatuas de oro y fuego. La Luna impaciente trajo por fin la Noche. Nadie se movía. El canto de los gallos rasgó la obscuridad y el amanecer encontró el mismo cuadro de la víspera. Se despertaron los campos. Los pájaros y los animales se sacudían la noche uniendo sus voces en un canto a la vida. Los Angeles rompieron la vigilia entonando himnos celestiales. El momento solemne y grandioso había llegado. Dios levantó la mano y se hizo el silencio. Todos contemplaban inmóviles al Padre. Este se agachó sobre la figura y le insufló la vida con su aliento. Comenzó la Transfiguración: Lenta, muy lentamente, cada grano de arena transformaba su escencia guiados por la fuerza invisible del pensamiento del Padre de todas las cosas. El Ser nuevo comenzó a dar señales de vida...un ligero temblor recorrió su cuerpo...los ojos se abrían poco a poco...El día se detuvo...las olas quedaron estáticas...se hizo silencio en toda la Tierra...los Angeles esperaban sobrecogidos...Al fin, Dios extendió la mano y el Ser nuevo y perfecto, respondiendo a la invitación, cogió la mano del Padre y se puso de pie. La tierra bramó de asombro, las olas rugieron cayendo sobre la arena y las más osadas llegaron hasta sus plantas para besarlas...el Sol reanudó su camino mientras sus rayos acariciaban la obra perfecta del Hacedor. Dios se sintió satisfecho...Había creado a la Mujer...

Luz Bebé Parada Maracaibbo, Agosto de 1980

jueves, 20 de septiembre de 2007

Clarice Lispector

Escribir es una maldición que salva. Es una maldición porque obliga y arrastra, como un vicio penoso del cual es imposible librarse. Y es una salvación porque salva el día que se vive y que nunca se entiende a menos que se escriba.
¿El proceso de escribir es difícil? Es como llamar difícil al modo extremadamente prolijo y natural con que es hecha una flor.
No puedo escribir mientras estoy ansiosa, porque hago todo lo posible para que las horas pasen. Escribir es prolongar el tiempo, dividirlo en partículas de segundos, dando a cada una de ellas una vida insustituible.
Escribir es usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra, la entrelínea, muerde la carnada, algo se escribió. Una vez que se pescó la entrelínea, con alivio se puede echar afuera la palabra.